Argentina: San Luis homenajeó a Cabezón y proponen que el Hospital Veterinario Municipal lleve su nombre
El histórico perro comunitario de San Luis fue homenajeado con un monolito y una placa. Además, el intendente Gastón Hissa propuso que el futuro Hospital Veterinario Municipal sea bautizado en su honor.
El histórico perro comunitario fue recordado con un emotivo homenaje en la ex Terminal de Ómnibus, donde también quedó inaugurado un monolito y una placa conmemorativa. El intendente Gastón Hissa impulsó además la iniciativa para que el futuro Hospital Veterinario Municipal sea bautizado en su honor.

La ciudad de San Luis despidió a uno de sus personajes más entrañables. Cabezón, el perro comunitario que durante más de dos décadas recorrió las calles puntanas y conquistó el cariño de vecinos de todas las edades, fue homenajeado con un acto en la ex Terminal de Ómnibus, uno de los lugares que eligió como refugio y donde hoy descansan sus restos.
Durante la ceremonia, el intendente Gastón Hissa anunció que propondrá a la comunidad que el futuro Hospital Veterinario Municipal lleve el nombre de Cabezón, como reconocimiento al legado que dejó el animal en la ciudad.
«Vamos a poner a consideración de los vecinos que el futuro hospital veterinario lleve el nombre de nuestro querido Cabezón», expresó el jefe comunal.
El centro de atención veterinaria, cuya inauguración está prevista para el próximo año, será el primero de estas características en la provincia de San Luis.
Un símbolo de toda una comunidad
El homenaje reunió a vecinos, voluntarios y a Gabriela Pedernera, quien acompañó y cuidó a Cabezón durante los últimos once años de su vida.
Visiblemente emocionada, destacó que el animal dejó de ser un perro callejero para transformarse en un verdadero símbolo de la ciudad.
«Fue el amigo de todos», resumió Pedernera, al recordar el afecto que despertó en miles de personas que colaboraban con su alimentación, atención y cuidado.
También recordó que la historia de Cabezón trascendió las fronteras de la provincia gracias a las redes sociales, donde se convirtió en un personaje muy seguido y querido por personas de distintos puntos del país e incluso del exterior.
Un perro que siempre estaba presente
Quienes lo conocieron recuerdan que Cabezón aparecía de manera inesperada en actos públicos, marchas, celebraciones, egresos y distintos encuentros ciudadanos, convirtiéndose en un protagonista espontáneo de la vida cotidiana puntana.
Su presencia era tan habitual que muchas personas avisaban dónde lo habían visto para que quienes lo cuidaban pudieran acompañarlo y asegurarse de que estuviera bien.
Un legado que continúa
Como parte del reconocimiento permanente, durante el acto quedó inaugurado un monolito junto a una placa conmemorativa en la ex Terminal de Ómnibus, sitio que desde ahora conservará viva la memoria del histórico perro comunitario.
Además, la propuesta de imponer su nombre al futuro Hospital Veterinario Municipal busca convertir a Cabezón en un símbolo del compromiso con el bienestar animal y con el trabajo solidario que durante años realizaron vecinos y proteccionistas.
Su historia no solo conmovió a San Luis. También dejó un mensaje sobre la importancia del cuidado responsable, la adopción y el valor que puede adquirir un animal cuando toda una comunidad decide hacerlo parte de su propia historia.
