El Ministerio de Cultura distinguió a Héctor Alterio como Personalidad Emérita de la Cultura

En un emotivo acto realizado en el Centro Cultural Kirchner, el gran actor argentino recibió de manos del ministro Tristán Bauer una placa en su honor y la distinción de personalidad emérita de la cultura. 

El Ministerio de Cultura de la Nación rindió homenaje a uno de los actores más destacados de la Argentina y el mundo. Héctor Alterio recibió de manos del ministro, Tristán Bauer, una placa en su honor y la distinción de personalidad emérita de la cultura 

Gastón Pauls fue el maestro de ceremonia de una tarde cargada de emotividad con la presencia del actor, Héctor Alterio, su esposa Ángela Bacaicoa y su hija Malena Alterio junto a familiares, amigos, e invitados especiales como el director de cine Marcelo PiñeyroRudy Chernikov, la productora Lita Stantic, la productora Andrea StivelVíctor HerediaJorge DubattiDiana SaeighRicardo DarínEduardo BlancoPepe SorianoEleonora WexlerDaniel SantoroVíctor LaplaceGerardo RomanoGeorgina Barbarosa y Alejandra Darín que asistieron al Centro Cultural Kirchner para participar de una ceremonia inolvidable.

Entre las autoridades del Ministerio de Cultura estuvieron presentes la secretaria de Desarrollo Cultural del Ministerio, Lucrecia Cardoso, y el secretario de Gestión Cultural, Federico Prieto.

Antes de comenzar el acto los presentes recibieron de pie a otra de las grandes personalidades de nuestra cultura, el actor Pepe Soriano.

“Nos encontramos aquí para celebrar la trayectoria de un artista clave en la historia cultural de nuestro país. Es un honor para mí dar inicio al “Homenaje a la trayectoria de Héctor Alterio”, señaló Pauls. “Este evento tiene por objetivo brindar nuestro afecto y agradecer a Héctor por su exquisito trabajo y su vínculo inagotable e imprescindible con la historia de nuestro país” agregó. Sobre su relación personal con el actor expresó: «Me encontré con un compañero, gran compañero, que además de ser un inmenso actor que es todavía más grande aún por su humildad. La humildad de Héctor es todavía más grande y eso es muy difícil de encontrar».

A continuación, presentó un video homenaje al actor en el cual recorre una de las trayectorias más destacadas en la actuación tanto en Argentina como en España.

Luego se leyeron unas palabras de la cantante Susana Rinaldi, quien no pudo estar presente pero quiso enviarle a Alterio un mensaje especial:  “Por el momento te deseo lo mejor, que como la persona que sos, te mereces mañana, tarde y noche. Que la vida te lo regale, que vuelvas pronto, porque nos queda la felicidad de saber que serás muy bien recibido en tu casa. Los hermanos sean unidos, porque esa es la Ley primera. Hasta siempre”.

Por su parte, el actor Víctor Laplace le dedicó a Alterio la lectura de del poema «El tren» de Antonio Machado.

A continuación, Gastón Pauls presentó a destacados músicos que ofrecieron un  hermoso set musical. Sobre el escenario se hicieron presentes Rodolfo MederosAdriana VarelaMarcelo BalsellsJuan Esteban Cuacci, y Marcelo Macri.

Rodolfo Mederos hizo un solo de bandoneón de «Nunca tuvo novio», Marcelo Balsells – cantó «El corazón al sur”, acompañado de Juan E. Coacci y  Adriana Varela interpretó «Malena», dedicada a la hija de Héctor Alterio.

Acto seguido el Ministro de Cultura, Tristán Bauer, hizo entrega de una placa de distinción a Héctor Alterio.

El ministro Bauer dedicó unas palabras en homenaje al actor: «Para nosotros, para todos los que estamos aquí, para los argentinos, para las argentinas, es un orgullo verdadero esta entrega. Ustedes lo saben cuando un artista, un actor, una actriz, una bailarina, una cantante sale al escenario lo transforma todo. Con tu sola presencia por lo que es tu vida, tus trabajos, transformaste cuando entraste aquí el aire, el aura de esta cúpula, de la cúpula del viejo correo, de la cúpula del Centro Cultural Kirchner. Por eso queremos darte esta plaqueta, nos honra dártela. Una vez la Argentina te dio la espalda, conociste el exilio, lo viviste con una dignidad extraordinaria. Hoy que estamos conmemorando los 40 años de la democracia, te recibimos una vez más en tu país. Quiero que sepas que te queremos muchísimo, que te debemos muchísimo, que sos parte de nuestra historia, parte de nuestra memoria, y que estás y estarás siempre en nosotros. Por eso para ti este homenaje y en realidad sos vos que nos regalás a nosotros».

Héctor Benjamín Alterio Onorato nació el 21 de septiembre de 1929 en Buenos Aires, Argentina. Es de ascendencia italiano, sus padres eran originarios de Carpinone. Su debut en los escenarios fue en 1948 con «Prohibido suicidarse en primavera» de Alejandro Casanova. Al finalizar sus estudios de arte dramático creó la compañía Nuevo Teatro en 1950.

Su trabajo en el cine comenzó en 1965 con «Todo sol es amargo» de Alfredo Mathé. Durante los años siguientes participó en algunas de las mejores películas de la entonces nueva generación de cineastas argentinos. Con Juan José Jusid en «Argentino hasta la muerte», 1970; con Leopoldo Torres Nilson en «El santo de la espada», 1969, «La maffia», 1971 y «Los Siete Locos», 1972, con Manuel Antín en «Don Segundo Sombra»,1969 y con Héctor Olivera en «La Patagonia Rebelde», 1974.

En 1975, mientras se encontraba en España, fue amenazado de muerte por la Triple  y decidió quedarse allí con su familia: su mujer, sus hijos Ernesto Alterio y Malena Alterio. Allí tuvo un apoyo fundamental con su actuación en «Cría Cuervos» de Carlos Saura (1976).

Desde su exilio, siguió trabajando en películas como «A un dios desconocido» (1977) de Jaime Chávarri, con la que obtuvo el premio al mejor actor en el Festival de San Sebastián, «El crimen de Cuenca» (1979) de Pilar Miró; «El nido» (1980) de Jaime de Armiñan, película nominada al Oscar y premio al mejor actor de la Asociación de Cronistas de Nueva York; «Don Juan de los infiernos» (1991) y «El detective de la muerte» (1994) de Gonzalo Suárez, entre otras.

Pero nunca dejó de participar en realizaciones argentinas y fue uno de los protagonistas principales de las primeras películas que llegaron a ser candidatas en la instancia final del Óscar a la mejor película de habla no inglesa: «La Tregua» (1974) de Sergio Renán, «Camila» (1984) de María Luisa Bemberg, «La historia oficial» (1985) de Luis Puenzo, que se consagró con una estatuilla y «El Hijo de la Novia» (2001) de Juan José Campanella.

Precisamente, la película dirigida por Campanella,  y protagonizada por Alterio junto a Ricardo Darín, fue un éxito en las taquillas. También, del mismo director, trabajó en la serie  «Vientos de Agua» en la que realizó el mismo papel que su hijo, Ernesto, veinte años antes.

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